


De la Patagonia al Valle de Uco - Hans Vinding-Diers
Redacción Central
En Andeluna se viven tiempos de cambio. Fundada en 2003 por el norteamericano Ward Lay, en sociedad con la familia Reina Rutini, supo instalarse en lo más alto entre las bodegas jóvenes nacidas en el nuevo milenio. Pero circunstancias personales de sus fundadores la llevaron a cambiar de manos, y a poco de cumplir sus primeros 10 años, en el año 2013, fue adquirida por Familia Barale.
Conocedores de negocio de vino por sus 10 años de experiencia en Finca Martha y de los negocios internacionales por sus proyectos en Brasil, los Barale se propusieron profundizar las inversiones en tecnología y en la reconversión de las fincas, apostando por la innovación, logrando así aumentar la apuesta por convertirse en uno de los players referentes del tan en boga Valle de Uco.
En ésta línea, la llegada de Hans hace poco más de un año cobra sentido. Y la elección no es azarosa: se trata de un winemaker tan talentoso como cultor del bajo perfil, dueño de un cálida simpatía y que viene alumbrando algunos de los vinos argentinos de los que más se habla en el mundo.
El objetivo es repetir la hazaña, pero con el desafío adicional que plantea hacerlo en una zona tan prometedora como a la moda. Y en la cuál todas las bodegas ambicionan el mismo botín: hacer el mejor vino argentino.
Paso a paso
Junto al equipo de Bodega Andeluna liderado por el Enólogo Manuel González, los primeros pasos de Vinding-Diers se vienen centrando en los viñedos, fomentando el trabajo de cada parcela por separado para entender en profundidad la identidad de cada una y su capacidad para concebir vinos únicos.
Y si bien estos trabajos realizados en el viñedo a partir de la incorporación de Vinding-Diers se verán plasmados en los vinos recién en dos o tres años, su llegada ya se hace sentir.
“El gran desafío es trabajar en un territorio desconocido para mí, y especialmente por la reputación con la que cuenta hoy el lugar. Es una gran oportunidad poner las manos en este terruño y entrar así al club de los grandes de Gualtallary”, afirmó Hans. “Me sedujo la decisión de la bodega de escuchar, de abrirse y de avanzar hacia el futuro de un modo dinámico. Estos factores, asociados al gran equipo técnico de Andeluna, hicieron de este trabajo una situación ideal”, enfatizó.
“El foco de la asesoría de Hans está puesto en la obtención de vinos elegantes y con poca invasión de madera para obtener una fiel representación del lugar. Queremos obtener vinos tomables pronto, actuales, modernos y de alta aceptación”, aclaró el jefe de enología, Manuel González.
Por Javier Menajovsky. Para leer la nota completa de nuestros compañeros!

El vino como negocio: la innovadora propuesta de Winexperts en Argentina

Biota, el nuevo almacén natural para celíacos que se destaca en Neuquén






Una cena de cuatro pasos para descubrir los vinos de Humberto Canale en Cipolletti

Traful Invita celebra su 13ª edición con referentes de la gastronomía neuquina

Los vinos neuquinos buscan conquistar las cartas de Villa La Angostura

Cipolletti: una cena de cuatro pasos para descubrir los vinos de Damajuanita

Estancia Vigil abre sus puertas a una cena irrepetible: vinos de cuatro décadas y cocina de terroir







