


AS DE COPAS
Redacción1
Hasta el momento hemos venido hablando de vinos, pero más asociado a cómo actuamos los seres humanos ante la cata o degustación. Y entre los conceptos vertidos dijimos que quizás no hayan vinos buenos ni vinos malos, pero de lo que si estamos seguros es que hay vinos con distintas cualidades. Esas cualidades las descubriríamos con la intervención de nuestros cinco sentidos.
Hoy vamos a considerar un "sexto sentido", si se nos permite, y es el "estado anímico "de la persona en el momento de realizar la cata.
Cuando hemos tenido un día, difícil, donde todas las cosa nos salen en contra, estamos acelerados por terminar a tiempo nuestras tareas, se nos multiplican las complicaciones, se nos rompió el auto, etc., etc., nuestro estado anímico estará altamente excitado, nervioso. Por lo tanto nuestros sentidos estarán influenciados por éste estado y no podremos concentrarnos para poder realizar una cata adecuada, será muy difícil detectar las cualidades de un vino o nos darán datos distorsionados.
En contraposición con lo anteriormente detallado, si tenemos un día placentero, tranquilo; nos encontramos relajadamente haciendo un asado o estamos de visita por placer en una bodega, etc., etc. todos nuestros sentidos se encontrarán en un estado de predisposición anímica que nos permitirá no solo encontrar agradables los vinos sino que también vamos a hallar con mayor facilidad las cualidades o defectos que existan en él.
Estas situaciones nos llevan a que un mismo vino nos resulte totalmente distinto de acuerdo al estado anímico en que nos encontremos.
“Algunos seres humanos se suavizan con la edad, como el vino; pero otros se agrían, como el vinagre.“ H. C. Dowland.
Salud y hasta la próxima.
Jóse Luis Martín









Jueves de maridaje en Cipolletti: una cena patagónica para disfrutar paso a paso

Día Internacional del Sushi: el clásico japonés que conquistó las mesas argentinas

Día del Padre: Tomate prepara un menú especial para compartir en Palermo Soho y Pilar







