El otoño, el viento, el valle

Noticias 31 de marzo de 2022 Por M.EG
Las manos chacareras recogen los últimos frutos y buscan encerrar en frascos las conservas para el alimento del año.
membrillo

De ha poco se fue hundiendo el verano en el remolinar de hojas que comienzan a despedir los árboles; quedan los racimos de óxidos colores para el vino tardío. Las manos chacareras recogen los últimos frutos y buscan encerrar en frascos las conservas para el alimento del año. Así generaciones tras generaciones tratan de capturar la naturaleza que los prodiga, saberes que se transmiten de abuelos a hijos y de hijos a nietos. 

Es la rutina de las manos artesanas transformando loa productos de la tierra, sobre sus espaldas toda la carga de quienes ha llegado a este lado del mundo para hacer la América. 

La cosecha, la conserva, el vino y los embutidos en un ciclo continuado para mantener la vida, es interacción con la tierra, la labranza para alimentar el espíritu, así fue por generaciones y se fue pasando el legado, ni la técnica ni la tecnología han podido cambiar costumbres arraigadas y sostenidas por el cemento de la nostalgia. “Lo hicieron ellos, lo continuamos nosotros” sostiene una norma no escrita. 

Son tantas las colectividades de gringos, gallegos, andaluces, catalanes, valencianos, croatas, vascos, judíos, los turcos desparramados por este bendito valle que hace de su variedad su infinita riqueza cultural. La riqueza de estos valles bendecidos por las aguas del Limay, el Neuquén y el Negro. 

Cuando lleguen las primeras heladas y las tareas culturales avancen sobre las chacras llegara la hora de sacrificar el chancho y en su mezcla con la ternera dará el jamón, la morcilla, el salame, el chorizo, la bondiola y la panceta con el sello de cada familia; así será que chacra de por medio las tradiciones se harán presente y traerán a través del tiempo las señas particulares de la patria chica de nuestros ancestros y allí notaremos en cada condimento los sabores que mamaron ellos, el clavo de olor, las semillas de anís, el estragón, el comino, el ajo, el apio, el perejil, la menta la albahaca, las berenjenas en escabeches y los ajíes en vinagres. 

Todos ellos son el valor agregado a frutos del esfuerzo físico del año, se incorporan saberes acopiados a lo largo de generaciones, ¿cuánta humedad necesitan los salames? ¿cómo se sellan y pasteurizan los frascos? ¿Cuál es la mejor fruta para la mermelada? Respuestas que se conocen trabajando a la par de la nona o de los padres. 

Estos valles centenarios pasaron por la etapa de la industrialización de la producción, tuvieron sus grandes marcas y la globalización se llevó puesta a muchas de ellas y pasamos de comer los dulces de la abuela a las golosinas industrializadas, de las papas fritas de la sartén familiar a los paquetes o a las supercongeladas que llegaron de las plantas industriales, en dos décadas no quedo nada. La riqueza de cientos de familias se volcó a otro tipo de negocios y las chacras pasaron a ser atractivos loteos. Lo que va quedando es poco y aumenta la melancolía. 

Gigantescas torres de extracción de petróleo fueron ocupando espacio en el paisaje de la producción, la economía extractiva avanzó sobre la economía productiva. Es la muerte lente de montes frutales que fueron orgullo de generaciones de chacareros. El modelo de negocio cambió, y muchas familias se empobrecieron acompañando la decadencia de la actividad. 

Toda la riqueza invertida en las nuevas generaciones de hijos de chacareros, aquellos que fueron a adquirir conocimiento científico a las casas de altos estudios no volvió a la tierra que cultivaron con esfuerzo los inmigrantes aquellos que llegaron a estas costas cargados de ilusiones, fundaron familias, fundaron pueblos y hoy esconden debajo de las viseras de sus gorras las miradas acomplejadas por no ser lo que alguna vez fueron.

Esto es el valle hoy, en este siglo 21. La retrotopía, dice Zygmunt Bauman, es el anhelo de la rectificación de los defectos de la actual situación humana, aunque en este caso resucitando los malogrados y olvidados potenciales del pasado. 

M.E.G.

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar