Casi el 40% de todos los alimentos cultivados no se consumen

Noticias 11 de agosto de 2021 Por Redacción Central
El nuevo informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF -World Wide Fund for Nature) y Tesco muestra que se pierden 1,200 millones de toneladas de alimentos en las granjas, además de los 931 millones de toneladas que se desperdician en la venta minorista y el consumo.
Alimentos. Pexels
Foto: Pexels.

El informe de WWF y Tesco, denominado “Enviado a la Basura”, cuantifica la cantidad total de alimentos perdidos en las granjas a nivel mundial, revelando que se estima que 2.250 millones de toneladas de alimentos no se consumen en todo el mundo cada año. Eso es un aumento de aproximadamente mil millones de toneladas en las estimaciones establecidas de 1.3 mil millones de toneladas desperdiciadas cada año. Estas nuevas estimaciones indican que, de todos los alimentos cultivados, aproximadamente el 40% no se consume.

La producción de alimentos utiliza una gran cantidad de tierra, agua y energía, por lo que los alimentos desperdiciados tienen un impacto significativo en el cambio climático; estimaciones anteriores sugieren que el desperdicio de alimentos representa el 8% de los gases de efecto invernadero (GEI). Los nuevos datos indican que las cifras son aún más sustanciales y apuntan a una contribución de aproximadamente el 10% de todas las emisiones de GEI. Esto es el equivalente a casi el doble de las emisiones producidas por todos los automóviles conducidos en los EE. UU. y Europa en un año.

El informe muestra que las pérdidas per cápita en las explotaciones agrícolas son generalmente más altas en las regiones industrializadas. A pesar de tener una mayor mecanización agrícola y solo el 37% de la población mundial, los países de ingresos altos y medianos de Europa, América del Norte y Asia industrializada contribuyen con el 58% de los desechos de las cosechas mundiales.

Objetivos para 2030

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 12.3 habla específicamente de la pérdida y el desperdicio de alimentos, pero solo establece un objetivo medible de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos (al por menor y al consumo) para 2030. Los objetivos para reducir la pérdida de alimentos se refieren únicamente a la postcosecha, pero no incluyen metas medibles. Aunque varios países están comenzando a desarrollar planes de acción para abordar la pérdida y el desperdicio de alimentos, a menudo se concentran en la última etapa de la cadena de suministro, en gran parte porque la escala y gravedad del problema en las granjas no se ha apreciado completamente hasta ahora.

El informe proporciona ahora un camino para que las partes interesadas en los sistemas alimentarios globales aborden la pérdida y el desperdicio de alimentos, particularmente en las granjas, un área que hasta la fecha se ha pasado por alto y de manera constante permanece sin medir.

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar