Inés González y El Vino Convoca

Noticias 30 de junio de 2020 Por Maria Gracia Martín
Esta pandemia trajo nuevas formas de compartir, entre otras cosas un buen vino también. Hablamos con la creadora de este espacio en Instagram que, junto a todo tipo de celebridades, entre copa y copa, abre un mundo de anécdotas y placeres.
ig

Esta pandemia ha venido a cambiar infinidad de cosas en nuestros usos y costumbres. Ha modificado desde la forma vestirnos (el look pijama está muy bien visto) hasta la forma en la que disfrutamos de ciertos placeres.

Para nosotros, los gurmeteros, uno de los grandes placeres de la vida, es compartir un buen vino, mientras charlamos en confianza y dejarnos llevar por la inspiración de Dionisio. Pero el coronavirus no nos va a impedir que siga en pie este ritual, siempre le vamos a encontrar la vuelta para hacerlo sin violar ninguna de las normas establecidas por las autoridades sanitarias competentes. 

Tal es el caso de Inés González, ella es amiga de la casa desde hace tiempo. Es una de las referentes en comunicación institucional de numerosas marcas de vinos del país y sabe como combinar su profesión con el disfrute, y lo comparte con todos. 

Creadora de @ElVinoConvoca, cada jueves y domingo, copita en mano de por medio, nos invita a compartir junto a alguna celebridad, una hora en vivo de anécdotas, historias, recetas, y emociones. Ella misma es quien nos cuenta de qué va este espacio y nos dejamos llevar por la charla. 

Inés González: Estaba haciendo un ciclo de almuerzos q eran muy exitosos. La gente que no estaba dentro del mundo del vino, los que me veían, followers, conocidos, me preguntaban cómo puedo participar porque veían una cosa más linda que la otra, probábamos buenos vinos, en lugares hermosos, con gente superdivertida, la pasábamos bárbaro… Y entonces, arrancó la pandemia y dije "chau! Esta es la manera de participar a todos. A partir de ahora voy a hacer vivos en Insagram. Como no puedo invitar a más de uno por vivo, empecé a interactuar con cada uno y empecé a hacerlos parte de esto que ellos veían por fotos y se generó algo impresionante. Así fue como nació #ElVinoConvoca. El objetivo de esta hora de encuentro es desmitificar el vino, no es un mundo inalcanzable.

Tengamos en cuenta que esta influencer enológica, ha trabajado con muchas bodegas, acompañado el lanzamiento de vinos de celebridades tales como el mismísimo Marcelo Tinelli, y lo que ella busca en ese espacio es precisamente compartir anécdotas, vivencias, y la simpleza de todo este universo.

Periodista: Leí por ahí que hablás del vino como una herramienta de conexión social, contanos cómo nace #ElVinoConvoca? 

I.G.: Le puse “El Vino Convoca” porque nació de la naturalidad, es algo que vengo haciendo hace 23 años. Inicié mi carrera en el mundo del vino desde lo corporativo, en grandes grupos bodegueros como el Grupo Peñaflor, en el grupo Finca Flichman, como directora de comunicación y de marketing a nivel global. Eso me dio una expertise y un vínculo mundial importante. Entonces me independicé, hace 13 años. El mercado me estaba dando una señal de que lo podía hacer para muchas compañías, para muchos países, para el mercado entero y eso me resultó muy atractivo. Mi trabajo es muy social y yo decía el vino convoca… y cuando empecé a hacer estos vivos, no lo dudé.  A mi me gusta encarar el vino no como producto, sino lo que genera el mundo del vino, en la magia, el vínculo, las charla, las conversaciones. Convoca al disfrute propiamente. El vino convoca a disfrutar, a muchas cosas lindas, y convoca a lo social, a unir, cuando abrís una botella convoca a compartirla, desde ahí trato de comunicarlo.  

El vino es un producto vivo y te da vida. A mi me encanta comunicar, lo hice para tantas marcas, bodegas, proyectos, tan interesantes. Es como volcar todo el aprendizaje y camino recorrido, al interactuar con tanta gente, tan valiosa, enólogos, bodegueros, sommeliers, equipos de trabajo, emprendedores, gente que no es del mundo del vino e ingresa a ese mundo. 

P.: Cómo creés que fue evolucionando el mundo del vino en su forma de comunicar? 

Se ha mitificado el mundo del vino, cuando yo entré era una cosa super exclusiva y se hablaba con términos muy difíciles, que excluían. Si vos no podías detectar las “características organolépticas” del vino, quedabas en evidencia de que no sabías y eso te hacía sentir mal. Por ende no consumías, o tenías miedo de hacerlo. La comunicación ha sido así, yo fui parte de eso en mis inicios. 

Pero el vino es un estilo de vida, a mi me gusta humanizar las empresas. Trabajo la comunicación desde el punto de vista humano. En mis inicios me preguntaban cómo iba a hacer para trabajar con tantas bodegas. En general las agencias de comunicación, las consultoras, tienen contratos de exclusividad con las bodegas. Pero mi nicho era ese, desarrollar marcas de bodegas, yo venía a englobar a todas, era la misma cara para todas y lo hice sola durante mucho tiempo. Entonces cuando lo planteé, yo lo encaré desde ese lugar: no hay una marca igual a la otra porque no hay equipos iguales a otros. Como trabajo dentro de cada equipo de cada bodega, las culturas, las idiosincrasias, las personalidades, todos son distintos. La marca representa ese espíritu interno, ya sea del dirigente, de la cabeza de la bodega, de la familia. Entonces no puede haber marcas una igual a la otra.

Mi primer cliente fue François Lurton, que es un bodeguero muy prestigioso en el mundo. Él me preguntaba cómo iba a hacer para trabajar con tantas bodegas, y para mi era re cotidiano, yo venía de trabajar en Peñaflor que maneja 3 o cuatro marcas, independientemente una de la otra. Era una cosa tan obvia y a medida que me iban contratando todos me preguntaban eso. Entonces ya lo decía sola cuando me contrataban. Y eso se fue estirando hasta que cambió por ¿con cuántas marcas trabajás hoy? Con cuantas más bodegas trabajo, más capitalizo el valor para la marca que se suma. Eso lo disfruto muchísimo, y es algo que también me permite volcarlo a la sociedad, al consumirlo, para poder aportarle ese valor. Tenderle un brazo para que pueda conectar con ese valor.

P.: Este nuevo contexto nos exige a todos reinventarnos, creés que las bodegas en general lo están logrando? 

I.G.: A algunas les ha costado más que a otras, dependiendo de cómo las haya tomado esta pandemia. Pero sin dudas, es un contexto donde todos tienen que repensarse y reinventarse y básicamente mirar qué pasa en la sociedad. Qué pasa con el consumidor, con los hábitos, porque ahí está el foco, el centro de atención. Este cambio de hábitos está haciendo que las bodegas se reinventen en un montón de cosas. En la manera de comunicar, en la manera de hacer negocios, por ejemplo las ventas on line, la comercialización virtual. Algunas estaban preparadas, otras en proceso y otras están recién iniciándose. Ahí hay una oportunidad super interesante, y también una oportunidad de poder llegar al consumidor de una manera directa. Ahora que lo puedan saber hacer o no, ya depende de cada uno. Porque también hay que saber hacerlo, abordarlo, la forma en la que hoy compra un consumidor ya no es la de antes. La manera de vender ya no es la de antes tampoco. Los paradigmas cambiaron, porque esta revolución tecnológica también ha cambiado un montón de cosas. Hay muchas más libertades, más democratización en todo. La autoridad y el poder lo tiene un consumidor, es quien va a la búsqueda de una marca y no a la inversa. 

Periodista: Contanos un poco más en qué consiste #ElVinoConvoca...

I.G.: Esta pandemia generó desde el punto de vista comunicacional una revolución impresionante. Y tiene que ver con mi reinvención, esta nueva forma de comunicar. Considero que hoy la comunicación tiene que ir por la “afectividad”. No existe más la comunicación efectiva, ambiciosa, de venta. Eso quedó absolutamente obsoleto y más en este contexto.

Hoy las marcas muestran, a través de #ElVinoConvoca, que la comunicación pasa por tener afectos, tener cercanía, por ser simple y ser sensible con lo que le pasa al público. Eso es lo que hago, comunicación en vivo, y la verdad que ayuda a toda la cadena de valor que económicamente muchos la están pasando mal. Conté con la presencia de Juanchi Baleirón, de Los Pericos. La música como el vino, si te gusta, lo disfrutas y ya… no hay mucho más. Esa analogía me encanto, porque así tiene que ser la comunicación hoy, simple, fácil, sin mucha vuelta. Lo simple engloba mucha más calidad, y hay más trabajo en ser simple que ser complicado. Me gustó porque tiene que ver con lo humano, cómo disfruta el vino, qué le pasa… por qué y cómo la sensibilidad empieza a estar en juego. Y alguien que hace música tiene muchísima sensibilidad, y quien lo escucha también. Así como estuvo él, también estuvo Pamela Villar, pastelera y jurado de BakeOff

Hay experiencias muy valiosas para que la gente pueda tomar y pueda entender que no están solos en esto. Que mucha gente que ha pasado por momentos mejores, ahora capaz no tan buenos, se han tenido que reinventar y que todos hemos salido de esto. Hay como muchas vetas, y el vino tiene todo esto. Una copa de vino genera ese momento para poder charlar de todo esto, acerca mucho.

#ElVinoConvoca es dos veces por semana, jueves y domingos, siempre a las 19. El jueves está bueno, previo al fin de semana, me encanta salir con amigas, el viernes ya estoy cansada, así que está bueno cortar los jueves. Los domingos porque viste que hay mucha gente a la que le pega el bajón, como esa cosa nostálgica. A mí me parece que tiene que ser el pum para arriba, es predisponerme a las sorpresas que va a deparar la semana. Siempre busco gente que tenga que ver con el lifestyle, diseñadores de moda, cocineros. Alguien que consume buen vino, viaja y demás, entonces cuando te sentás a compartir una copa, nadie habla del vino, de cómo se hace el vino. Empezás a hablar de otros temas, y el vino es testigo de todo eso. Entonces, han pasado cocineros, bodegueros, enólogos. Me gusta que los enólogos enseñen cosas más bien prácticas. Estuve también con Camote Langer, que hicimos un vino caliente, acá no hay costumbre de tomar vino caliente, especiado. Lo hicimos en vivo, que es una pavada  y nos divertimos.

Las cosas simples han recobrado valor, el mirarnos, la mesa, cocinarnos, las pausas, estábamos desvalorizando lo esencial en nuestra vida que tiene que ver con la familia, los afectos, la casa. De eso se trata, me parece que hoy cocinar con lo que tenemos en casa y tomarnos una copita de vino, es lo que tenemos y no podemos gastar en otra cosa. Hay que aprovecharlo y disfrutarlo.

En este intercambio puedo compartir una mochila de anécdotas y experiencias y aprendizajes al lado de tanta gente de valor con números uno en el mundo. Por eso me pone re contenta de poder “recibir” a tanta gente en mi casa, todo desde la espontaneidad. 

En las próximas ediciones la influencer invitará a Marina Beltrame, Funadora de Escuela Argentina de
Sommeliers y a Martín Cabrales, Presidente de Café Cabrales para seguir disfrutando de este mundo del vino. Es solo cuestión de descorchar una botella, agarrar una copa y disfrutar, junto a Inés e invitados, y salud!

Te puede interesar

Boletín de noticias

Te puede interesar