El 30 de julio se celebra el Día Mundial del Cheesecake, una fecha dedicada a uno de los postres más populares del planeta. Cremoso, versátil y con infinidad de versiones, logró trascender fronteras y adaptarse a los gustos de cada país, desde la clásica receta neoyorquina hasta las preparaciones con dulce de leche, chocolate o frutas de estación que hoy son habituales en Argentina.