Me importa un rábano

Noticias 01 de noviembre de 2021 Por M.E.G
A mi viejo le gustaban los rabanitos y guarda que alguien se quejara por el olor o el picor. Así como suena, no había admisión de queja ni caras ni puaj que valiera, “primero se aprende a comer y después se elige” era la consigna familiar y de verdad el rabanito era muy vistoso, entraba por los ojos pero había que saber apreciar su sabor y su picor.
rabanito

A mi viejo le gustaban los rabanitos y guarda que alguien se quejara por el olor o el picor. Así como suena, no había admisión de queja ni caras ni puaj que valiera, “primero se aprende a comer y después se elige” era la consigna familiar y de verdad el rabanito era muy vistoso, entraba por los ojos pero había que saber apreciar su sabor y su picor. 

Que se sabe

El rabanito es una hortaliza muy popular, pero no se encuentra dentro de las más consumidas. Es propietario de un sabor picante muy particular que hace que encuentre entre los argentinos fanáticos y detractores. Así, sin grises.

Como todas las frutas y las verduras, los rabanitos tienen muchas propiedades que los vuelven un alimento saludable y nutritivo. Son antioxidantes y una buena fuente de vitamina C. Esto último hace que sean ideales a la hora de reforzar el sistema inmunológico.

Se pueden consumir crudos en ensaladas o cocidos en distintas preparaciones. Pero el principal atractivo de los rabanitos está a la vista y es su color. “Al rabanito no lo consume mucha gente, en general lo compran mucho los cocineros para decorar mesas o platos porque tiene un color muy vistoso”, comentó  Gustavo Truccia, productor del cinturón hortícola de Córdoba y operador del Mercado de Abasto de la ciudad. Pertenece a la familia de las Cruciferas, es un cultivo de ciclo corto y de producción sencilla. Los expertos aseguran que es el cultivo secundario por excelencia porque acompaña muy bien a otras especies. Razón por la que la mayoría de los cinturones hortícolas del país lo eligen, ya que garantiza una cosecha en un lapso corto y permite tener hortalizas frescas y de calidad para comercializar.

Variedades de rabanitos hay muchas y con la incorporación de tecnologías, que permitieron generar semillas híbridas, la versatilidad de este cultivo se amplió. Sin embargo, la clave para identificar los distintos tipos que existen es observar el tamaño, el color y la forma de la raíz.  Podemos clasificarlos en variedades de raíces pequeñas, los conocidos rabanitos de coloración rojiza y puntas blancas, o variedades de raíces grandes como los rábanos que pueden ser de color negro, rosas o blancos. Este último se conoce como el nabo japonés.

Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Mendoza son las principales provincias productoras. El rábano pertenece a la familia de las crucíferas al igual que el brócoli, coliflor, coles de Bruselas, rúcula o nabos. Es la raíz comestible de la planta y tiene un color rojo, carne blanca y un sabor entre amargo y picante. “El sabor ligeramente picante es debido a los compuestos de azufre”, nos enseña mi amigo Martín Pereyra cocinero que ama esta crucífera. Los compuestos de azufre (glucosinolatos) son los responsables del efecto antioxidante de los rábanos, del efecto diurético, digestivo, del aumento de la secreción de bilis en el hígado, y de facilitar el vaciamiento de la vesícula biliar” explica la nutricionista Marta Sanz en el diario La Vanguardia.  

Bien si quieren vestir, decorar o hermosear un plato ya saben a quién recurrir. 

M.E.G.

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