


Cinco Cabernet Franc para descorchar el boom: la cepa que seduce a la Argentina
Redacción Central
Durante la última década, el Cabernet Franc pasó de ser un actor secundario a uno de los protagonistas más interesantes de la escena vitivinícola argentina. Su capacidad para adaptarse a distintos climas y suelos abrió la puerta a estilos que van desde tintos vibrantes y frutados hasta vinos de enorme sofisticación. El resultado: una diversidad que entusiasma tanto a consumidores curiosos como a enólogos que encuentran en esta cepa un lienzo expresivo y desafiante.
A continuación, cinco vinos que permiten recorrer su abanico de posibilidades.
Los Chacayes en clave elegante: Frankly Cabernet Franc 2021 — Bodega Kaiken
Frankly es la apuesta más reciente de Kaiken para mostrar qué puede dar el Cabernet Franc cuando nace en Los Chacayes, uno de los terruños más vibrantes del Valle de Uco. Elaborado con uvas del cuartel 7 —a 1.250 metros de altura—, este vino refleja suelos franco-arenosos con presencia de piedras y carbonatos, veranos radiantes y noches de aire frío.
Juan Pablo Solís, enólogo de la bodega, lo resume con claridad: “El Cabernet Franc está mostrando que Argentina no solo domina el Malbec. También puede brillar con otras variedades”.
La cosecha 2021, fresca y de maduración lenta, le imprimió textura amable, precisión aromática y un perfil que privilegia la fineza por encima del músculo. La etiqueta minimalista acompaña su espíritu: directo, equilibrado, sin artificios.
Precio: $64.800
Dónde conseguirlo: vinotecas de todo el país.
El Franc descontracturado: P1XELS Cabernet Franc — Corbeau Wines
Dentro de la línea P1XELS, conocida por sus vinos jóvenes y sin madera, el Cabernet Franc llega como una bocanada de frescura. Esta nueva etiqueta acompaña la expansión del portfolio y reafirma una premisa: acá manda la fruta.
“Son vinos fáciles, para beber sin manual de instrucciones”, explica Francisco Rodríguez, Director Global de Ventas.
Proveniente de Maipú y Santa Rosa, se presenta vibrante, con notas de frutos rojos, hierbas frescas y un toque de pimiento dulce. En boca es franco, amable y de taninos suaves: un Franc cotidiano, accesible y perfecto para quienes quieren explorar la variedad sin solemnidades.
Precio: $7.000
Dónde encontrarlo: supermercados y vinotecas.
Un Franc con firma propia: DJ Mastrantonio Cabernet Franc 2018 — Mastrantonio Wines
La línea DJ de Mastrantonio Wines lleva el apellido familiar y, con él, una promesa: vinos concebidos para trascender. El nuevo Cabernet Franc continúa esa idea con un tinto que combina potencia y elegancia, sello inconfundible del Valle de Uco.
Elaborado con uvas orgánicas certificadas, se vinifica en piletas de cemento y pasa 12 meses en barricas francesas antes de descansar dos años más en botella. Un trabajo minucioso entre Diego Mastrantonio y el enólogo Sebastián Bisole que se nota en su profundidad, su carácter refinado y su estructura perfectamente integrada.
Precio: $45.000
Dónde conseguirlo: vinotecas y tienda online de la bodega.
Patagonia en copa: FIN Single Vineyard Cabernet Franc — Bodega Del Fin del Mundo
En San Patricio del Chañar, donde el viento pule la piel de las uvas y las noches frías moldean la acidez, el Cabernet Franc encuentra una expresión singular. La línea Single Vineyard de Del Fin del Mundo solo nace en añadas excepcionales y este ejemplar proviene del sector Don Panos, uno de los favoritos del enólogo Ricardo Galante.
Tras una crianza de 12 meses en barricas francesas, ofrece un perfil que combina grosellas, cassis y especias con sutiles notas de vainilla y tabaco. En boca es preciso, equilibrado y largo: un fiel representante de la elegancia patagónica.
Precio: $39.200
Dónde conseguirlo: vinotecas y tienda online.
Dos lugares, una identidad: Franc de Francs — Sarapura Wines
Sarapura Wines, el proyecto de Juan Pablo Mestre y Pablo Ceverino, se caracteriza por su obsesión por los suelos y las partidas limitadas. En su Cabernet Franc unieron dos orígenes complementarios: Perdriel (78%), con su madurez equilibrada, y Los Chacayes (22%), con su tensión y energía de altura.
El resultado es un vino expresivo, preciso y fiel al estilo explorador de Sarapura: cada cosecha es una búsqueda nueva, un mapa distinto de terroirs que dialogan entre sí sin perder su identidad.
Precio: $20.000
Dónde conseguirlo: vinotecas.




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