LA ANTOJERÍA, un ritual gastronómico

Se trata de una propuesta distinta a las opciones locales. Un maridaje de sensaciones, donde la experiencia se adapta al contexto y la música. La bebida y los sabores, logran un momento único y distinto.

Noticias16 de julio de 2021 Carmen Borella
04 de Julio 06

LA ANTOJERÍA cocina recetas tradicionales, de pueblos originarios, de culturas milenarias y las reversiona para los paladares modernos. Lo mismo ocurre con las bebidas. Surgió como una idea colaborativa e itinerante. Donde cada una de las partes involucradas es una pieza fundamental para comunicar, mostrar y gestar la idea central: dos cocineros y un comunicador combinan perfectamente sus artes,  creando cartas que se desarrollan a base de vegetales, y luego también versionan la opción de carne.

Luis Ruiz, amante de la cocina fusión, experimentador de sabores y detallista en la decoración de los platos, es quien incursiona en la gastronomía ritual buscando recetas y adaptaciones para los comensales locales. Por su parte, Alejandro Margarido, aporta con su mirada en la cocina de bodegón, las mañas para el fuego y su capacidad para navegar en los productos que ofrecen los mercados locales. Finalmente, Sebastián Since, comunicador y organizador de La Antojería, es el redactor y fotógrafo de la poesía que busca evocar este proyecto.

En Gurmeteando entrevistamos a Sebastián sobre este original emprendimiento gastronómico. 

¿Cómo y en qué contexto surgió el emprendimiento?

En diciembre del 2020 fue cuando comenzamos a gestar la idea, en medio de las incertidumbres en el contexto de pandemia, en cuanto a las inversiones gastronómicas y el desconocimiento de los nuevos hábitos de consumo. Nos interesamos por el concepto de las antojerías mexicanas, que son lugares de comida rápida (en la calle) donde se sirven antojitos. Tomamos ese concepto de comida artesanal y lo pulimos para ofrecer un sabor con identidad, sumando una experiencia que sorprenda.

¿Cómo se define la cocina ritual?

Nuestra gastronomía está pensada como parte de un todo. Una experiencia orgánica que utiliza la gastronomía como hilo conductor. Un ritual pensado para que la persona que acceda a él sea parte de la misma y no un simple espectador.

Es el ritual de comer, beber y ser conscientes de que el tiempo puede ser pausado para que observemos aquello que realmente nos importa, entendiendo que somos vida, y como toda vida natural, efímera y transitoria. Es un viaje de aprendizaje. Por eso buscamos estimular todos los sentidos y no solo el paladar. La música se piensa para cada etapa del ritual, y los aromas a través de sahumos son buscados para generar un ambiente distinto, y por supuesto, utilizamos el alcohol en su justa medida para relajar la mente y el cuerpo.

¿Cuáles son sus creencias a la hora de dar vida a este proyecto?

Creemos en el compromiso con el momento, el lugar y las personas. Por eso proponemos una serie de pasos, a los que llamamos Antojitos, que se sirven de acuerdo a una dinámica preestablecida, pensada para liberar el espíritu, dejar los miedos atrás y abrirle paso al presente a través del disfrute. 

¿Cuál es la dinámica?

Iniciamos con un ponche de recepción, a cargo de la bartender Antonella Raschia. Es una invitación a relajar el cuerpo a través de una bebida ceremonial con el toque personal de la autora. Luego se sirve el abreboca.

Siguen los dos primeros antojitos, y con el segundo, llega el primer “chupito”. Un shot de vodka saborizado con almíbar y limón. Y llega la primera pausa. La gente puede salir a recorrer el lugar. A relajar el estómago. A disfrutar del espacio. Utilizamos sahúmos para inundar con aromas y limpiar las energías del comedor y los presentes.

Continúan los próximos 3 antojitos. Al finalizar el tercero, se invita el segundo chupito y se da lugar a la última pausa. Sahumamos. Para finalizar, viene el “mimo” y el agradecimiento a los participantes. Los antojitos dulces. Pastelería a cargo de Cintia Lujan. Damos por finalizada la ceremonia con el sahumado general y despedimos a las personas invitadas.

¿Qué platos y/ o propuestas se destacan actualmente?

Recetas propias que transforman lo tradicional con lo rústico y lo moderno, pensada desde lo vegetariano, sin dejar de lado, para quienes así lo desean, la opción de un menú con carne. Ceviche de autor, humita, Chile encuerado, torta frita rellena, y los cócteles sin alcohol como el Tepache Punch (una bebida ancestral obtenida de la fermentación natural de la piña) son algunas de las tantas propuestas y combinaciones que se pueden lograr en LA ANTOJERÍA.

Cabe destacar,  que la cocina puede ser trasladada a eventos privados y particulares,  de acuerdo a quien nos hospede. Actualmente David Sanhueza es quien nos acompaña en la cocina

¿Por qué se destacan los platos?

Nuestras recetas son ancestrales, muchas de ellas devenidas de pueblos originarios de Latinoamérica, son platos y bebidas con raíces. Tienen historias y leyendas que, en algún momento, algunas personas han escuchado narrar.

Elaboramos todo lo que servimos. Incluso las bebidas sin alcohol. Y le otorgamos detalles que modifican las recetas originales sin perder la esencia original del alimento.

Por eso nos esforzamos en hacer algo distinto, en no ser un restaurante o un bar. Nuestro esfuerzo va en construir un ritual. Una antojería, un lugar donde vas a comer rico, beber delicioso y pasársela muy bien.

¿Cuál sería una recomendación especial para quienes quieran disfrutar de La Antojería?

Una  invitación a experimentar sería: humus de garbanzo con mollejas en mermelada de ají, batatas caramelizadas con miel de lavanda y jengibre, acompañada del clásico chupito (vodka de mango, jugo de limón y almíbar).


CONTACTO 

Abierto los domingos de 12:30 a 17 hs con reserva previa.

Facebook e lnstagram: @laantojeriaby

Whatsapp: Lunes a Viernes de 09 a 17 hs: 2995880218

Correo: [email protected]

Complejo LA PERLA, ciudad de Neuquén.

Lo más visto
DJI_0890 editada

Pinot Noir de la Patagonia Extrema

Redacción Central
19 de agosto de 2024

Otronia Pinot Noir y 45 Rugientes Pinot Noir, son vinos que identifican el terroir de Sarmiento, Chubut.