El estilo es el hombre (I)

Noticias 16 de julio de 2021 Por M.E.G
Esta frase que se le adjudica al conde de Buffon es la traducción de su original en francés "Le style c’est l’homme". Tiene su sentido en cuanto a que los modos o formas con que se procede denotan nuestra calidad de persona o el “de que está hecho uno".
Cuchara

Esta introducción viene a cuento por lo que hemos hablado en algunos artículos acerca de las tendencias y modas en el mundo de las costumbres sociales, fundamentalmente en la gastronomía. Sigo sosteniendo que cuando menos se conoce más se aparenta o se trata de aparentar, el éxito o no del propósito corre por cuenta de cada cual.

He leído por ahí como se adjudica a distintos inventores la fabricación y uso de los cubiertos, que de acuerdo a mi criterio marca el modo convencional de consumir en nuestras mesas. Me pareció –volviendo al criterio de las apariencias- que la tendencia de utilizar frascos u otros utensilios para servir comida es una buena idea, principalmente para ciertos tragos frutales o de verano que van bien para ocasiones informales, además en lugar de que te rompan una copa es preferible que sea algo de menor costo.

Voy hasta aquí muy complaciente con aquellos a los quiero criticar, porque así como algunas informalidades dan muy bien y armonizan con momentos y lugares hay otras son una verdaderas excentricidades infumables, por ejemplo servir comida en pala de acero. Qué se yo, habrá quien disfrute de ese tipo de gustos y para gustos colores. Mejor vayamos a donde quiero y a lo que quiero rescatar, la historia de los cubiertos
tal y como los conocemos.

La cuchara
Empecemos con las cucharas, esto no es particularmente sorprendente si se considera que los seres humanos han requerido de algún instrumento con lo que sacar provecho. A diferencia de los cuchillos y los tenedores, que en su mayor parte necesitaban ser confeccionados, las cucharas podían ser de origen natural, como por ejemplo conchas marinas o piedras con su forma conveniente.

La historia de la cuchara es larga e interesante. Nadie sabe cuándo se usó la primera cuchara, pero los hallazgos arqueológicos pueden colocar algunas de las cucharas ornamentales y religiosas en el 1.000 aC. Esas cucharas antiguas hechas de madera,pedernal, pizarra y marfil estaban en posesiones de sacerdotes egipcios y faraones, y se hicieron con diseños muy exóticos y extraños. Antes de los imperios griego y romano, el material más común en ese momento para las cucharas era la madera debido a su disponibilidad y bajo costo.

También la cuchara tuvo sus momentos de gloria, porque nacida humilde y utilitaria también supo ser usada en ceremonias para adornar, demostrar la riqueza y el poder. Por ejemplo, la coronación de cada rey británico fue precedida por un ritual donde el nuevo monarca sería ungido por una cuchara ceremonial. Esto tuvo más importancia durante los períodos Tudor y Stuart (1485-1603), cuando se acostumbró a dar una cuchara de apóstol como regalo de bautizo. Los ricos daban un conjunto de doce de estas cucharas, y finalmente se añadió una decimotercera. Esto se llamó la “Cuchara maestra”, ya que llevaba la figura de Cristo. Esta práctica prevaleció en todas las clases sociales de la época. La única diferencia fue el material con el que se fabricaron estas cucharas, generalmente plata u oro para las clases altas, y cobre o latón para las inferiores.

El diseño de la cuchara cambió a lo largo de los períodos del Renacimiento y el Barroco, donde finalmente recibió su aspecto actual (alrededor del siglo XVIII). Desde entonces, las cucharas han seguido siendo un elemento básico de las mesas modernas y vienen en una amplia gama de variaciones, desde cucharas de sopa hasta caviar. Más de 50 variaciones de cucharas se usan para muchas tareas específicas en comer, preparar y otras actividades, y se usaron muchos más tipos en el pasado.

Bien, y aunque parezca que siempre estamos inventando algo nuevo quiero remarcar que muchas costumbres surgieron, tuvieron su pico de esplendor, cayeron en desuso y finalmente fueron olvidadas, algunos revisionistas fueron al rescate y vuelven a estar en el centro de la cuestión (la mesa en este caso). La cuchara nos trajo hasta aquí, pero no te olvides que estamos hablando de gustos y estilos en gastronomía, de cómo la moda o tendencia tapa el desconocimiento y que mejor manera de combatir la farsa que difundiendo la historia del origen de las cosas, volvemos mañana con otra entrega.


M.E.G.

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