


Arroz con leche me quiero casar…

Con la llegada de la Semana Santa afloran las tradiciones y emergen las clásicas recetas de son religiosos o no. Lo cierto es que suele ocurrir que muchos desean recrear antiguas recetas que fueron parte de su niñez o de una costumbre familiar cuando la vigilia se imponía a raja tabla. Esto ya no suele ocurrir y voluntariamente las familias cocinan recetas que respetan las creencias católicas. La tarta pascualina, el bacalao (inalcanzable por su precio) los potajes veganos y algunos postres que llegados con nuestros mayores desde algún rincón del mundo hemos conocido en nuestros primeros años.
Un postre que se califica como “muy” argentino es el arroz con leche, lo tenemos incorporado de esa manera a nuestro bagaje cultural. Pero la historia indica que no sería tan así y vamos a ir en busca de sus orígenes para que quede bien claro desde cuando es nuestro.
No es ningún secreto que el arroz es uno de los alimentos más consumidos del mundo y por tanto uno de los más importantes de la humanidad. En distintas culturas el arroz reemplaza al trigo, y de ahí que acompaña a la proteína en la ingesta de distintas sociedades.
Volviendo a lo nuestro, el arroz con leche y su tradición ibérica. Llegado en las épocas de la colonia de la mano de los imperialistas españoles fue muy bien adoptado por los criollos y los inmigrantes posteriores.
Algunas curiosidades indican que: Se cree que los orígenes de este delicioso postre se encuentran en Asia, desde donde se difundió hacia Europa y África, y posteriormente a América en la época de la Conquista española.
Cuando todavía no existía el azúcar refinado, el arroz con leche se preparaba con miel y posteriormente con azúcar de caña.
Se cree que la popular canción de "Arroz con leche, me quiero casar" tiene sus orígenes en la Francia del siglo XIV.
Existe una variedad del arroz con leche conocida como "arroz emperatriz" que se prepara con yemas de huevo. Este es consumido principalmente en España.
Otra variedad de este postre es la que se sirve con azúcar quemada con hierro candente para que la superficie resulte caramelizada y crujiente.
Su popularidad es tan grande que se consume en países tan lejanos como Turquía, donde se llama Sütlaç.
Lo cierto es que más allá de su historia y variedades, el arroz con leche es un postre que llegó para quedarse y cuyo consumo no pasa de moda.
En estas épocas de vigilia bien vale la pena volver la vista sobre nuestras tradiciones e intentar cocinar una deliciosa receta de arroz con leche, cascaritas de naranja y con azúcar quemada. Anda y busca un libro viejo de esos que tenía la abuela y cocínate un arroz con leche de aquello, mañana sigo con la Semana Santa y te paso más recetas saladas. Mientras tanto me voy cantando:
Arroz con leche, me quiero casar
Con una señorita de San Nicolás
Que sepa cocer, que sepa bordar
Que sepa abrir la puerta para ir a jugar
M.E.G.


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