Fuego Tostadores: cuando el café de especialidad se vuelve parte de todos los días

Del origen a la taza, Fuego Tostadores construye un ecosistema integral que une tostado, cafeterías, formación, equipamiento y consumo en casa. Un proyecto argentino que apuesta por la calidad sin elitismos y convierte al buen café en un hábito cotidiano.

03 de febrero de 2026Redacción CentralRedacción Central
Fuego Tostadores

En un escenario donde el café de especialidad dejó de ser una rareza para convertirse en una elección consciente, Fuego Tostadores se consolidó como uno de los proyectos más sólidos y federales del país. Fundado en 2018 por Fernando Lozano y María Conte, el emprendimiento combina tostadero propio, desarrollo de producto, formación profesional y una red de clientes que crece a lo largo de toda la Argentina.

Hoy, el equipo está integrado por más de 30 personas que trabajan en áreas clave como tueste, empaquetado, control de calidad, comercialización, administración y capacitación, a través de su propia escuela de café. Desde esta estructura, Fuego abastece a unas 420 cafeterías en todo el país, con fuerte presencia en Capital Federal y Gran Buenos Aires, pero con una impronta claramente federal que incluye cadenas multisucursal, panaderías, restaurantes, pastelerías y espacios de trabajo.

Desde el inicio, la premisa fue clara: democratizar el café de especialidad, sacarlo del nicho y llevarlo a la mesa diaria. El crecimiento se apoya en el volumen, el criterio técnico y la experiencia, pero también en una identidad cercana, sin solemnidad ni pretensiones, donde la calidad real en taza y el servicio ocupan el centro de la escena.

Origen, trazabilidad y vínculo con quienes producen

Uno de los pilares del proyecto es el trabajo directo con productores. Actualmente, Fuego Tostadores importa de manera directa cerca del 60% del café que utiliza, con la meta de seguir ampliando ese porcentaje. Los lotes seleccionados bajo este esquema llevan el sello “Selección en origen / Compras en origen”, que identifica a los cafés que el equipo viaja a buscar, cata y define junto a productores, cooperativas y laboratorios locales.

Más que poner el acento en el país de procedencia, Fuego busca contar la historia de las personas detrás del café. En ese sentido, los cafés están cada vez más identificados por el nombre de quien los produce que por su origen geográfico. Microlotes y campañas por productor —como el trabajo sostenido con Juan Chamorro, en Colombia— refuerzan esta lógica de autoría, trazabilidad y transparencia. Un camino progresivo y exigente, especialmente cuando se manejan grandes volúmenes de compra.

Los orígenes habituales incluyen Bolivia, Perú, Colombia y Brasil, con incorporaciones como Costa Rica y participaciones intermitentes de Honduras. Los cafés africanos se trabajan a través de importadores especializados, siempre bajo un criterio claro: si un lote no alcanza el estándar buscado, no se compra, incluso si eso implica reprogramar lanzamientos.

Fuego_tostadero agosto-02151 (1) (1)

Tostado preciso y campañas con identidad

El tueste es otro de los ejes centrales del proyecto. Fuego trabaja con tostadoras holandesas Gießen, reconocidas a nivel mundial por su precisión, estabilidad térmica y potencia. La filosofía de tostado se adapta a cada café, buscando resaltar su perfil propio según origen, variedad y proceso, sin recetas rígidas ni dogmas técnicos.

Los lanzamientos se organizan de manera escalonada a lo largo del año, priorizando siempre la frescura. Muchos cafés se compran con meses de anticipación y se presentan luego en campañas específicas, especialmente cuando se trata de microlotes o procesos experimentales. Un ejemplo fue la presentación de un mismo café colombiano trabajado con tres métodos de secado distintos, una experiencia pensada para mostrar cómo el proceso transforma el perfil sensorial. Estos cafés suelen estar orientados a métodos filtrados y al consumo en casa, más que al espresso de alto volumen.

El café en casa: suscripciones y ritual cotidiano

El canal hogar es uno de los focos estratégicos actuales. Fuego Tostadores ofrece cafés en formatos de 250 gramos y 1 kilo, accesorios cafeteros, combos curados y un Club de Café por suscripción mensual. El club propone dos modalidades: Suscripción Estable, pensada para quienes buscan continuidad y perfiles similares mes a mes, y Suscripción Rotativa, ideal para quienes disfrutan explorar orígenes y sabores diferentes.

Cada envío incluye café seleccionado y material informativo sobre origen, proceso y notas de cata, fortaleciendo el vínculo entre quien toma el café y su historia. A esto se suma el desarrollo de una línea de drip coffee: primero con ediciones colaborativas y luego con una línea propia pensada como un café para cada día de la semana, reforzando la idea de consumo cotidiano, simple y de calidad.

Formación, comunidad y trabajo en red

Para Fuego Tostadores, el café es un oficio que se construye en comunidad. Por eso, además de abastecer a clientes mayoristas, el proyecto ofrece asesoramiento integral y capacitaciones para cafeterías y emprendimientos gastronómicos. Esta red activa se conoce como #FamiliaFuego, una comunidad en expansión a lo largo del país.

La formación profesional se canaliza a través de Negro Escuela, el espacio educativo del grupo, con cursos de barismo, talleres sensoriales, métodos filtrados y entrenamientos técnicos. El enfoque es práctico, accesible y sin academicismos innecesarios, en línea con la identidad general de la marca.

Fuego Tostadores (2)

Historia, memoria y proyección

La historia de Fuego Tostadores también se escribe en clave patrimonial. En 2019, el proyecto se instaló en un antiguo tostadero de los años 40 conocido como A los Cafeteros, en el barrio porteño de Colegiales. Durante décadas, ese espacio abasteció a hospitales, escuelas y comedores. Fuego lo alquiló, lo refaccionó y le dio nueva vida, resignificando su historia desde una mirada contemporánea del café de especialidad.

El recorrido del equipo fundador comienza incluso antes, en 2015, con la apertura de Negro, una cafetería pionera que marcó un quiebre en la escena cafetera porteña y que hoy es considerada un clásico del sector. En 2025, Negro fue reconocida entre las 100 mejores cafeterías del mundo, consolidando una trayectoria coherente y sostenida en el tiempo.

Con una identidad sólida, un equipo experimentado y una mirada a largo plazo, Fuego Tostadores se define como un proyecto familiar, cercano y apasionado. Una forma de entender el café sin solemnidad, donde el verdadero lujo es que el buen café sea cotidiano, accesible y parte de la vida de todos los días.

Más información: https://fuegotostadores.com/

Lo más visto
Ñoquis

La mesa como amuleto: ñoquis, abundancia y cocina heredada

Redacción Central
29 de enero de 2026

Cada 29, la mesa se convierte en rito. Los ñoquis vuelven a unir tradición, cocina humilde y un gesto heredado que promete abundancia: el dinero bajo el plato. En este primer 29 del año, la costumbre se renueva con sabor y esperanza.