“Matilde”: despertar en Caviahue con la música bajita, el fuego prendido y el olor a café

CORDILLERA 13 de octubre de 2021 Por Carmen Borella
Este lugar de ensueño, está rodeado por la belleza volcánica y deleita a los visitantes con sabores complejos y recetas originales con impronta canadiense. 
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Manuel López creció en Caviahue, inspirado por la pasión que su mamá le ponía a la panadería artesanal que tuvo toda su vida, era su oficio y lo que más le gustaba hacer. Finalmente, cuando Manuel volvió de estudiar en Buenos Aires decidió, junto a su esposa,  armar un local frente de la casa de sus padres y embarcarse en un emprendimiento de ensueños: un lugar que te atrapa con su iluminación tenue, el olor irresistible a café y a  pan tostado. Con juegos de mesa, risas sobrevolando el aire;  mientras de fondo suena bajito un jazz de Billie Holiday y el fuego permanece prendido…

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La mayoría de las veces la gente llega a Matilde en compañía de amigos o con su familia, creándose un lazo gratificante entre comida y disfrute. De fondo Caviahue y el lago. Un valle volcánico, que en invierno se pone blanco y helado, al tiempo que los árboles se secan. En primavera los ñires se ponen rojos y las araucarias resaltan con su belleza. 

“Mi esposa es de Canadá, viene de una familia que le gusta cocinar mucho. El tiempo que viví allá recorrí todos los cafés tradicionales. Soy fanatico del café, entonces nos atrajó más la idea de armar un café canadiense en un pueblito de montaña”, contó Manuel a Gurmeteando.

Y agregó que “poco a poco fuimos construyendo esa imagen, y a través de la carta y los productos logramos que Matilde se convirtiera en un cafecito de montaña. Perfeccionamos recetas familiares  y de otros lugares de acuerdo a los productos que se pueden conseguir acá en la zona”.

Entre los favoritos, se sirven tortas mousse de té chai, cremas heladas artesanales,  pancakes (con pancetas y huevos o frutos rojos del Valle), pie de manzana y rollitos de canela. También hay  6 variedades de tortas que usan distintos tipos de frosting. 

Asimismo, los visitantes pueden degustar variedades de té y bebidas canadienses con especies. Exquisitas combinaciones de sabores y aromas. También jugo de manzana, elaborado en el Valle, que se sirve caliente y es preparado con canela, cardamomo y clavo de olor. También unos tés especiados hechos en una espuma de leche. “Nuestros productos son originales, elegimos que entonen con el lugar, para que sea una experiencia más que una comida”, afirmó Manuel.

Respecto a los tips a tener en cuenta a la hora de lograr una comida sabrosa, Manuel recomienda que “la pastelería es prácticamente química, todo tiene que ser muy preciso. Hay distintas papilas, mientras más posibilidades tiene la boca de percibir sabores complejos, más rico se vuelve todo”.

“Creo que hay algo en nuestra relación con los alimentos  que es muy profundo, que no puede fallar si se hace bien. La gente lo disfruta y tienen una gratificación instantánea.  Les brindas alimentación y al mismo tiempo placer, porque lo que comen lo disfrutan”, afirmó este emprendedor.

Y antes de despedirse Manuel supo develar el misterio detrás de la figura de Matilde, el nombre femenino que fue elegido para este original café de montaña: “Ella era la tía abuela de mí mamá, vino desde Suiza cuando tenía 16 años. Era una mujer muy peculiar. Era artista, corredora de autos de carrera, esquiadora y tenía una gran pasión por la hora del té y heredamos muchas de sus recetas. ELLA representa la influencia por parte de las abuelas de cocinar con amor”.                                                                                                                                    Contacto:.                                                              Instagram: @cafe_matilde_caviahue

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