


La propuesta mundialista con la que una sandwichería neuquina revoluciona el menú de los partidos
Daniela Posolda
El ritual de juntarse a ver los partidos de la Selección ya tiene un nuevo infaltable en la Patagonia. Con el espíritu futbolero a flor de piel y una devoción total por Lionel Messi, Tramessini —la innovadora fábrica de la ciudad de Neuquén, ubicada en Chocón 147— presenta sus aclamados Boxes Mundialistas, una propuesta pensada minuciosamente para disfrutar el fútbol con amigos o en familia.
La propuesta gira en torno a un menú temático: cada box lleva el nombre de un jugador de la Scaloneta y está pensado para distintas cantidades de comensales. Todos combinan los clásicos sándwiches de copetín con la especialidad de la casa: los rolls de miga, inspirados en la estética del sushi, pero elaborados con la esencia del tradicional sándwich argentino.
La alineación de los boxes está pensada para cada tipo de juntada:
- Box Dibu: Ideal para algo íntimo. Trae 8 rolls (1 sabor a elección entre Camarón, Salmón Curado, César, Atún/Palta y Salmón Cocido) + 6 sándwiches de copetín.
- Box Julián: Para compartir de a dos o tres. Incluye 16 rolls (2 sabores a elección) + 12 sándwiches de copetín.
- Box Enzo: Sube la apuesta con 24 rolls (3 sabores a elección) + 18 sándwiches de copetín.
- ​Box Rodrigo: Pensado para grupos más grandes, ofrece 32 rolls (4 sabores a elección) + 24 sándwiches de copetín.
- Box Messi: El capitán indiscutido de la mesa y la experiencia completa de la marca. Un banquete de 40 rolls (los 5 sabores disponibles) + 30 sándwiches de copetín, perfecto para gritar los goles en grupo.
Bajo el lema "Rollucionamos", un juego de palabras que resume la idea de la evolución del sándwich de miga, incorporaron los rolls con distintas combinaciones.

​El origen de un nombre con mística
El nombre de la marca también nació de un viaje. En Italia, los tramezzini —con doble Z— son los clásicos sándwiches triangulares de pan de molde que se encuentran en bares y cafeterías. Cuando Sole y Carli decidieron traer esa inspiración a Neuquén, cambiaron la doble Z por una doble S como homenaje a Lionel Messi.
De ese cruce entre un clásico italiano y la pasión familiar por el capitán de la Selección nació Tramessini, una fábrica que apuesta por darle una vuelta de tuerca al tradicional sándwich de miga con propuestas como sus rolls y los boxes.

Tradición, viajes y un proyecto donde lo dieron todo
Aunque los rolls se llevaron gran parte de la atención, el corazón de Tramessini siguen siendo los sándwiches de miga. El emprendimiento está al frente de Sole y Carli: ella creció en una familia vinculada a la gastronomía y él pertenece a una tradicional familia de sandwicheros.
Para abrir el local apostaron fuerte. Las ideas fueron tomando forma durante distintos viajes y, para convertirlas en un proyecto sólido, buscaron acompañamiento de profesionales y dedicaron muchas horas al aprendizaje. Así incorporaron técnicas gastronómicas que hoy distinguen a la casa, como la preparación del salmón curado.
Ese recorrido también se refleja en la carta, donde conviven clásicos y recetas originales. Hay opciones como el "Cancún", con camarones, palmitos, palta, apio y salsa golf; los de salmón curado o cocido; el de matambre caserito con huevo; y también el "César", con pollo, lechuga, parmesano y la salsa característica.
Además, se animan a jugar con los "sándwiches polémicos" que dividen aguas entre los clientes pero ganan fanáticos acérrimos, como el de roquefort y ananá, una combinación de la cual el propio Carli se declara fanático absoluto.

Con tradición familiar, ideas nacidas en los viajes y una marcada pasión por la Selección —que incluso se refleja en una camiseta firmada por Messi exhibida en el local—, Tramessini busca demostrar que el clásico sándwich de miga todavía tiene mucho terreno para innovar.
Más info en @tramessini.




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