Alimentación con sabor a interculturalidad

Noticias 11 de octubre de 2019 Por
La cocina del pueblo Mapuche tiene mucho para enseñar, comidas saludables, respetando la tierra y con el placer de compartir. Este 12 de octubre, Día del Respeto a la Diversidad Cultural vamos a conocer un poco más sobre ella.

"IAEL" significa comida o alimentación en lengua mapuche. Este pueblo basa su dieta en lo que la tierra ofrece de acuerdo a la estación del año. Su cocina está llena de secretos, historias, y enseñanzas. Por eso invitamos a Samuel García, referente de Nutrición del Ministerio de Salud de la provincia. Con él recorremos algunas de las características más importantes de la gastronomía mapuche. 

Los Argentinos tenemos una gran carga cultural proveniente de nuestros antepasados,  la alimentación es muestra de ello, la comida es un elemento importante de identidad de las naciones. Al recorrer el territorio de nuestro país encontramos alimentos y preparaciones típicas de diferentes pueblos originarios que forman parte de nuestra cocina contemporánea, en Neuquén se destacan ingredientes como el maíz, ñaco, piñón entre otros.

Los pueblos originarios tienen un concepto de salud similar al de la OMS (Organización Mundial de la Salud) que involucra la armonía entre los individuos, las comunidades y el universo, para preservar la salud consumían alimentos en forma variada y moderada.

Antes del descubrimiento del método científico se determinaba por empirismo las combinaciones y preparaciones de alimentos que favorecían la salud. Culturas precolombinas, llevaban una alimentación respetando lo que ofrecía la tierra o MAPU.  

Si hablamos de pueblos Originarios en Neuquén hablamos del Pueblo Mapuche. El Mapuche basó su alimentación en una combinación de cereales con legumbres, y a esta se agregaban la carne de animales, como el caballo, la oveja, el jabalí y las aves, así como también frutas y hierbas silvestres, peces y mariscos. Todo dependiendo del lado de la cordillera en que se encontraba la comunidad, no nos olvidemos que la nación Mapuche ocupaba lo que se conoce en la actualidad como zona central de Chile y las provincias Argentinas de Neuquén, Río Negro y Chubut  principalmente.

La cocina es uno de los ejes centrales de la cultura mapuche. A través de ella se aprende la relación del ser humano con la tierra. Es una creación, un arte, un saber que no se basa en recetas, es la experiencia de encontrarse con el origen de los alimentos. No faltan las hierbas que condimentan los platos, el merkén, el ajo, el orégano y todo lo que ofrezca su tierra.

La alimentación mapuche tiene una dimensión espiritual, está dada por la relación y el respeto a la estacionalidad del alimento, la que corresponde a ciclos de vida de la naturaleza y se renuevan en el “pukem”(invierno): tiempo de lluvia, periodo en que se produce el We Tripantu (día más corto del año, sagrado).  Está armónicamente integrada a los ciclos biológicos del año mapuche. Las comidas y postres de su cocina están elaborados con alimentos que nos entrega la naturaleza.

PUKEM, después del día más corto, llamado tiempo de lluvia (invierno). Durante este período la alimentación se basaba en rescoldos, legumbres, ahumados, cazuelas de gallina, guisos y sopas con los alimentos cosechados durante el año.

PEWN, corresponde al tiempo de brotes (primavera). En esta estación se comía habas, arvejas en vaina, digüeñe (hongo), nalca (tallo silvestre), hierbas del campo, hortalizas verdes y las primeras papas y legumbres.

WALVG es el tiempo de abundancia (verano). Es tiempo de cordero asado o en guiso, variedades de legumbres, recolección de frutos silvestres del bosque, zarzaparrilla, michay y maqui, también se hacía la harina nueva de trigo, chichoca de maíz, se cosechaban choclos, tomates, ajíes, chicha de manzana, muday de trigo y mote.

RIMVGEN, tiempo de descanso (otoño). Durante este periodo abundan las papas en diversas preparaciones, los porotos, las arvejas, los panes, los frutos de la época, los membrillos y el muy reconocido piñon.

El pueblo Mapuche tiene muy presente los principios de sustentabilidad del territorio, el utilizar sólo lo suficiente y manejar toda la biodiversidad existente, lo que da como resultado una dieta diversa y muy completa.

El estilo de vida ancestral del Pueblo Mapuche tiene como principios:

COMER Y ALIMENTARSE, PARA TENER SALUD Y NO ENFERMARSE. Comer bien, asociado a las formas de producción que permiten buena salud. Reconocimiento y uso de plantas, que dan diversos sabores

COMER  COMPARTIENDO LO PROPIO, ES LO QUE LE DA IDENTIDAD. Alimentos agradables y saludables, donde sabores y olores dan sentido de creaciones, formas propias de cocinar como un arte que permite satisfacción, bienestar, salud. Compartir la amistad con lo propio, da sentido de pertenencia en eventos sociales, es lo que le da sentido a la necesidad de lo colectivo.

COMER Y ALIMENTARSE CON TODO LO QUE LA NATURALEZA OFRECE. Conexiones y complementariedad, en los ecosistemas y agroecosistemas. Alimentarse siguiendo el ciclo de la naturaleza.

Los modelos de Salud contemporáneos, tienen que aprender mucho de los pueblos originarios. Muchas veces buscamos cosas que tenemos a nuestro alcance y no podemos ver. Prestemos atención a la tierra, todos los días nos brinda sabiduría.

En síntesis, en la cosmovisión mapuche existe un sistema de conocimiento que dialoga de una manera armónica y equilibrada con la naturaleza, cuidando la salud del hombre. Si lo llevamos a los tiempos modernos, estamos hablando de Soberanía Alimentaria, de Prevención de Enfermedades Crónicas y por qué no, también de Promoción de Alimentación Saludable.

Redacción: Samuel García

Producción: Ma. Gracia Martin 

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