Una neuquina cocinando en Cataluña

Noticias 04 de diciembre de 2018 Por
Ángeles Hernández fue becada por la Fundación ALICIA para capacitarse en alimentación saludable.
Ver galería angeles 16
1 / 21 - Ángeles Hernández - Página 804 - Ángeles dictando uno de los talleres

La neuquina Ángeles Hernández, ya está preparando sus valijas. Se lleva ollas, cucharones, piñones y harina de ñaco, entre otras cosas. Está claro que su viaje no es turístico. Ella es técnica en gastronomía, especialista en alimentación saludable y sin gluten, y aplicó para una beca en Cataluña, España y allá se va.

Se trata de una beca de capacitación e investigación en la Fundación ALICIA (una combinación entre “alimentación” y “ciencia”) , un ejemplo pionero y excepcional que une alimentación, ciencia y tecnología. Auspiciada por el chef catalán Ferrán Adriá y el cardiólogo Valentín Fuster pretende innovar en gastronomía y mejorar los hábitos alimentarios. También aporta soluciones para personas con restricciones o limitaciones alimentarias. Bajo el lema “que todo el mundo coma mejor”, nace por allá por el 2007 y está ubicada en el monasterio Món San Benet, en Cataluña, España. Con la propuesta de mejorar la calidad alimentaria, presentan varios programas en relación con la comunidad (escuelas, empresas, instituciones, etc).

Ángeles quedó seleccionada junto a otros cinco profesionales de distintas áreas para participar en estos programas. Aplican a estas becas médicos, nutricionistas, ingenieros en alimentación, pediatras, bromatólogos. Es la única argentina becada por la Fundación ALICIA. Ella espera con ansiedad llegar al monasterio para saber a qué programa será asignada y quiénes serán sus compañeros de estudio.

Cuenta entusiasmada que uno de los programas es trabajar con los chicos: “tienen un motorhome y van recorriendo distintas escuelas donde cocinan con toda la comunidad educativa. También suelen ir los chicos al monasterio donde está ubicada la Fundación y se dictan talleres allí. Yo creo que por mi trabajo estaré asignada a alguna de esas actividades.”

En su carta de presentación para aplicar a la beca, contó que conoció la Fundación buscando información para su trabajo. “Tienen un montón de material para descargar en la página web y muy interesante. Entonces ahí me di cuenta que hacen lo mismo que hago yo acá. Voy en mi autito, con mis utensilios de cocina a las escuelas o a los centros de salud. Ellos a otro nivel, sin dudas, van en su motorhome, todo equipado para poder dictar clases de cocina donde sea, pero es lo mismo”.

Ángeles trabaja en la Dirección de Comedores Escolares, dentro del Ministerio de Educación de Neuquén y pertenece al Comité de Celíacos de la Provincia. Hace actividades conjuntas, con todos los profesionales que integran el comité y también asesora a las escuelas, sobre todo las que cuentan con comedores, para enseñarles a hacer comidas más saludables, dentro de lo que permite el presupuesto acotado, como también fomentar en los niños el consumo de refrigerios más nutritivos. Cuenta que también está participando con el Ministerio de Salud en el programa “Yo cocino”. El mismo intenta poner en valor la comida casera y reforzar la tarea de los cocineros de instituciones públicas, de hospitales y escuelas. Por la gran repercusión que tuvo, se armaron cinco talleres más con la mirada puesta en la mesa navideña, compartiendo recetas para disfrutar en estas fiestas, incluyendo algunos platos para celíacos pero tentador para todos los comensales.

Convencida de que la alimentación saludable ya no es una moda, sino una forma de vida cada vez más generalizado, parte a fortalecer sus conocimientos. De allá volverá, quién te dice, con algo de acento catalán en su hablar pero seguro que con nuevas herramientas para que, a la hora de comer, placer y salud se combinen sin ningún problema. “Espero aprender nuevas técnicas en cuanto a lo que es la transmisión del conocimiento. Todo lo que es elaboración de comidas para quienes tengan patologías en relación a la alimentación, como celíacos, o alérgicos”, cuenta.

Con orgullo detalla que se lleva “un arsenal de material, recetas tradicionales neuquinas, sobre todo las que son saludables y libres de gluten con ingredientes bien autóctonos como la harina de piñón, el ñaco, etc,…Tengo que ver si consigo y cómo será el tema del paso por la aduana, pero la idea es esa”.

Cuando Ángeles habla parece que en esa valija se lleva algo de nosotros, un pedacito del ser neuquino se va para allá. Ingredientes y recetas del patrimonio mapuche, identidad gastronómica de una cocina ancestral que crece día a día se va al viejo mundo con ella.

En su equipaje sólo queda lugar para el mate, porque tres meses lejos de casa y de esa infusión tan nuestra, es mucho sacrificio.

Más info: @Pagina 804

María Gracia Martin - @MaríaGracia3cv

 

 

 

 

Te puede interesar