AS DE COPAS

AS DE COPAS 07 de junio de 2018 Por
Hoy empezamos a reconocer los varietales tintos y lo hacemos por un clásico: el cabernet suavignon.
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Hemos visto hasta ahora algunos de los varietales de uvas blancas más difundidas en nuestro país.

A continuación comenzaremos a ver los cepajes tintos más implantados en Argentina. Llegaron (al igual que los blancos de origen europeo), traídos por los conquistadores a través del Cuzco, pasando a Chile y desde allí a la Argentina. Entraron por la quebrada de Humahuaca hasta Santiago del Estero y otras desde Chile, cruzando la Cordillera de Los Andes y difundiéndose en Cuyo.

Fueron ejemplares de "Vitís Viniferas", que encontraron óptimas condiciones de climas y suelos en todo el territorio nacional, teniendo un desarrollo más destacado en Mendoza y San Juan. Estas regiones están favorecidas no sólo por suelo y clima, sino también por la influencia de civilizaciones de la región, los conquistadores, los Jesuitas, desarrollo económico, apoyo gubernamental, corrientes migratorias y tecnologías, entre la que destacamos el ferrocarril.

Ahora vamos a lo nuestro, comenzaremos por "el rey de los tintos": el Cabernet Suavignon

Es el varietal más prestigioso del mundo, que juntos al Merlot y Cabernet Franc integran la fórmula clásica de los grandes vinos de la zona de Bordeaux, de donde es originaria. Encontró en nuestro país terruños excepcionales para el logro de sus cualidades más deseables, aptitud debida a su adaptación a distintas geografías.
Para algunos un cepaje difícil, un tanto arisca y nada fácil de domesticar,pero también con una gran versatilidad de adaptación que queda demostrada en sus vinos. Se puede encontrar desde Salta hasta Neuquén, donde se producen vinos de distintas particularidades de acuerdo a las regiones, pero siempre conservando la intensidad, solidez y profundidad de sus matices.
En cuanto a sus vinos, en lo aromático encontraremos recuerdos a pimienta negra, pimiento, fresas, mermeladas de frutos rojos. En boca según la forma como haya sido elaborado sentiremos algo de astringencia, potencialidad de sus sabores, vinos fuertes, de buen color y cuerpo con elegancia.
El Cabernet Sauvignon parece tenerlo todo a su favor: prestigio, adaptación, personalidad, excelente ensamblaje en los vinos de corte y capacidad de añejamiento. Todas cualidades que lo convierten en el rey de los vinos tintos. El defecto que podríamos señalarle es quizás su vigorosidad, sobre todo durante su juventud, lo que se atenúa o suaviza con la guarda haciéndolo más redondo, más amable.

La frase de hoy se la dedicamos a los periodistas en su día:

"Si bien la penicilina cura a los hombres, el vino los hace felices." Sir Alexander Fleming (Reino Unido, 1881 - 1955).

Salud y hasta la próxima.

José Luis Martín

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